Prevención
Navidad bajo tensión: ¿por qué surgen los conflictos familiares y cómo afrontarlos?.

 

¿Cómo definir que es la Navidad?.

La Navidad es una festividad de carácter religioso, cultural y social que se celebra anualmente el 25 de diciembre en gran parte del mundo. Su significado principal es la conmemoración del nacimiento de Jesucristo, figura central del cristianismo, considerado por esta religión como el Hijo de Dios y el Salvador de la humanidad.

En el ámbito histórico y cultural, la Navidad se consolidó como celebración cristiana a partir del siglo IV, cuando la Iglesia fijó el 25 de diciembre como fecha oficial. Esta elección coincidió con antiguas festividades romanas relacionadas con el solsticio de invierno, lo que facilitó su adopción y expansión en Europa.

En la actualidad, además de su significado religioso, la Navidad tiene una dimensión social y cultural muy amplia, asociada a valores como:

  • La familia

  • La solidaridad

  • La paz

  • El intercambio de regalos

  • La convivencia comunitaria

Por ello, es celebrada también por personas no religiosas como una festividad cultural, con tradiciones que varían según el país (árbol de Navidad, belenes, villancicos, comidas típicas, etc.).

 

Expectativas altas y emociones.

La Navidad suele asociarse con alegría, unión y celebraciones familiares. Sin embargo, para muchas personas estas fechas también vienen acompañadas de estrés, tristeza y conflictos. Las reuniones navideñas concentran expectativas muy altas y situaciones que no siempre se viven con comodidad, lo que puede provocar discusiones inesperadas.

 

Pequeños conflictos.

Los motivos por los que una cena de Navidad puede torcerse son muy variados. Desde una herencia mal resuelta o un reproche del pasado, hasta pequeños desacuerdos sobre la organización de las fiestas o bromas que resultan incómodas. A todo esto se suma el consumo de alcohol y la euforia propia de las fechas, factores que facilitan que cualquier comentario se amplifique y termine en conflicto.

 

Recuerdos que dejan huella.

Casi todo el mundo recuerda algún incidente ocurrido durante una reunión familiar que se había preparado con ilusión. Según quién haya sido el protagonista y la cercanía con esa persona, el episodio puede quedar como una simple anécdota o interpretarse como una señal de que existen problemas más profundos dentro de la familia. Por eso, es importante saber cómo actuar cuando la conversación empieza a torcerse.

 

Por qué los conflictos salen a la luz en Navidad.

Una psicóloga explica que estas fricciones aparecen porque durante el resto del año no encuentran espacio para salir a la superficie. Las celebraciones reúnen a muchas personas con historias compartidas, emociones acumuladas y dinámicas familiares complejas. Este “cóctel emocional” crea el escenario perfecto para que emerjan conflictos que ya existían, aunque estuvieran latentes.

 

No es el mejor momento.

Aun así, los expertos coinciden en que la Navidad no suele ser el mejor momento para resolver problemas importantes. Que un conflicto sea real no significa que deba abordarse en una comida o cena familiar. En muchos casos, posponer la conversación es una forma de proteger el bienestar emocional propio y el del resto de personas presentes.

 

Cómo actuar ante una discusión.

Ante una discusión, lo más recomendable es bajar la intensidad. Hablar con calma, no entrar en provocaciones y proponer una pausa puede ser más eficaz que intentar demostrar quién tiene razón. El objetivo principal debe ser reducir la tensión y mantener un ambiente de convivencia.

 

Otro tipo de situaciones que nos pueden aguar las navidades.

El aumento de los atragantamientos durante las celebraciones navideñas, uno de los accidentes más frecuentes tanto en adultos como en niños, y ha recordado a la población cómo actuar para evitar que estos episodios deriven en una emergencia y salvar vidas.

 

Como actuar ante un atragantamiento (Maniobra de Heimlich):

Elegir el momento y el lugar.

También es clave elegir bien los temas y el momento para tratarlos. La mesa familiar no siempre es un espacio seguro para debates complejos. Dejar ciertas conversaciones para un entorno más privado o para otro día puede ser un acto de cuidado emocional colectivo.

 

Top 10 de temas conflictivos:

  • Política.
  • Religión.
  • Temas personales sensibles (como por ejemplo: enfermedades, divorcios o pérdidas recientes)
  • Dinero: economía y finanzas.
  • Estilo de vida.
  • Problemas familiares no resueltos.
  • Educación de los hijos.
  • Estereotipos y prejuicios.
  • Estereotipos y prejuicios (como por ejemplo: orientación sexual, etc).
  • Actitudes tóxicas en los comportamientos (manera de comunica).

 

El impacto emocional.

En definitiva, la Navidad es un periodo de gran activación emocional. Las reuniones familiares pueden reactivar recuerdos y emociones no resueltas, incluso de forma inconsciente, lo que explica que muchas personas terminen las fiestas agotadas o desanimadas. No es una debilidad, sino una reacción emocional comprensible ante situaciones que remueven experiencias del pasado.

 

Tema: Riesgos Laborales.
Fuente: El País
Precoin Prevención SL
(Bilbao – Bizkaia)