Accidentes

Incendio: 6 muertos y 15 heridos en una residencia de ancianos de Moncada (Valencia).

La tragedia en la localidad valenciana deja seis muertos y tres hospitalizados en estado grave.

Bomberos, guardias civiles, policías locales y voluntarios de protección civil montaron un dispositivo para acceder a las habitaciones del centro de ancianos de Valencia y sacar, uno a uno, a los mayores afectados por el humo. Seis personas han muerto tras el incendio.

 

El goteo de familiares que se acercan a la puerta del centro -ubicado a pocos metros del Ayuntamiento de la localidad valenciana, junto a un colegio- no cesa. Desde fuera se ven los desperfectos que ha ocasionado el fuego de la primera planta en la fachada, con las ventanas todavía abiertas. El olor a quemado ya se ha disipado en el ambiente. Saben que sus allegados están bien, pero no pueden controlar los nervios. El suceso que les ha levantado de la cama es la gota que colma el vaso de una pandemia que les ha obligado a reducir el contacto con sus seres queridos más vulnerables.

Informe Preliminar.

En un informe preliminar tras inspeccionar el recinto, la Policía Judicial ha determinado que el fuego se originó a raíz de «una anomalía eléctrica, causada por una regleta», en la habitación en la que se inició el incendio. Unas conclusiones que han trasladado a la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 de Moncada, que practicó el levantamiento de los cadáveres y que se encuentra a la espera del resultado de las autopsias tras abrir diligencias previas para esclarecer lo ocurrido pasados veinte minutos de las once de la noche.

 

Pánico absoluto.

En ese momento había 81 personas en el interior de las instalaciones, 70 ancianos y once trabajadores. Casi una hora y media después, a las 00.40 horas, se daba por extinguido. Entre medias, se vivieron momentos de pánico absoluto. La mala suerte se cebó con el ala en el que viven las personas con más dependencia. Inmediatamente, en cuestión de diez minutos, se movilizó a alrededor de 80 efectivos de la Guardia Civil, Policía Local y bomberos procedentes de distintos municipios de la zona. Todos coinciden en que la rapidez y la coordinación con la que se actuó fue crucial para evitar un desastre aún mayor.

 

Una evacuación muy complicada.

No se podía esperar, eran minutos cruciales, sabíamos que los internos no podían moverse y decidimos entrar, pero de manera que ninguno estuviera solo ni un momento”. Para entonces, las llamas, que han afectado únicamente a una habitación y al marco de la puerta de la de enfrente, ya habían sido apagadas, pero el humo invadía toda el ala en la que se encontraban los internos más dependientes. Todos sin movilidad, encamados, algunos con necesidad de oxígeno, como los dos que se encontraban en el dormitorio de la primera planta en el que se produjo el foco del fuego, contaba Martín Pérez, concejal de Policía Local y coordinador de Protección Civil en Moncada.

 

El edil y el resto del dispositivo decidieron comenzar por la segunda planta, hacia donde iba el humo. Una trabajadora de la residencia les señaló la existencia de un listado, colgado en el vestíbulo, con la referencia de todos los ingresados en la misma. Había 20 internos. “Eso nos permitió saber cuántas personas teníamos que sacar y cuántos había en cada habitación”, relata Pérez.

 

Cadena humana.

A esa altura, crearon una cadena humana, de algo más de 10 metros, sin apenas visibilidad, ayudados por linternas y arrastrándose por el suelo. A partir de ahí, otro tramo, girando a la derecha, de otros treinta metros, con las habitaciones dispuestas a un lado y otro del pasillo.

De ese último tramo, y siempre precedidos por un bombero, comenzaron a sacar las camas de las habitaciones. Todas las puertas de los dormitorios estaban cerradas, pero el humo había empezado a filtrarse por debajo de las puertas.

Una vez accedían a los internos, sin sacarlos de las camas, recorrido a la inversa, rápido, en el menor tiempo posible, contra el reloj. Al llegar al vestíbulo, comprobaban el estado del interno, “hicimos una especie de triaje”, cuenta, y los trasladaban a sillas de ruedas para, de ahí, en volandas, bajarlos a la planta primera, con acceso a la salida. Martín Pérez revive la cuenta atrás. Los efectivos del dispositivo comunicaban, a gritos, el rescate de cada uno de ellos. “Uno, dos, tres, cuatro… hasta 20″.

La mayoría de ellos estaban desorientados”, recuerda Pérez. “Algunos ya estaban inconscientes y otros gritaban asustados mirándose unos a otros porque también estaban negros por el humo. Pero eso era bueno, estaban vivos”.

 

Ingresos en los Centros Sanitarios.

Entre los ingresados en los centros sanitarios, además de los mayores, se encuentra una de las trabajadoras del centro, una auxiliar de 29 años que participó en todo lo que pudo, guiando a los efectivos y atendiendo a los residentes. Entre los cuerpos de seguridad, siete agentes de la Guardia Civil, cuatro policías locales y tres voluntarios de Protección Civil tuvieron que ser atendidos también por inhalación de humo.

Cuando nos dijeron que en esa ala estaban todos encamados, lo tuvimos claro, había que entrar”, concluye.

 

Tres días de luto.

En Moncada, una localidad de unos 22.000 habitantes situada a doce kilómetros de Valencia, siguen conmocionados por lo sucedido. El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial -también lo ha hecho la Generalitat- y los vecinos se han unido en un minuto de silencio.

 

Prevención – Vídeo: Evacuación de ancianos.

 

Tema: Riesgos Laborales
Precoin Prevención SL
(Bilbao – Bizkaia)

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